Trabajar en Valencia: decisión de ocupar un empleo

Con la alta tasa de desempleo del país conseguir trabajo resulta no solo un logro, sino también toda una odisea, de modo que rechazarlo es visto casi como un sacrilegio, y más cuando la necesidad es imperante. Aun así, ciertamente hay ocasiones en las que hay que guardar en consideración ciertos factores a la hora de aceptar un puesto de trabajo, todos ellos orientados a la manera como inciden en la calidad de vida del empleado, y a sus posibilidades de crecimiento profesional.

Uno de los aspectos a tener en cuenta para tomar la decisión de ocupar un empleo es la remuneración. El salario debe ser acorde con las responsabilidades y funciones a desempeñar, así como con la formación, experiencia y habilidades del trabajador, por lo cual, si la remuneración se ubica debajo de las expectativas lo mejor será renunciar a él y seguir buscando otra oferta.

Del mismo modo, un horario excesivo es otro motivo de igual, o quizá mayor importancia, para rechazar un puesto de trabajo. El horario ideal es aquel que se complementa con la vida familiar y que ofrece el tiempo indicado para descanso y ocio del empleado, de manera que un trabajo que requiere una dedicación prácticamente total, donde se superan las cuarenta horas laborales semanales y además exija disponibilidad los fines de semana, es una razón para plantearse rechazar la oferta.

A su vez, si la oferta es poco clara en cuanto a la puntualización de las funciones a realizar, el horario, o la remuneración, es otro motivo de descarte, y más aun si el interesado luego de indagar no percibe transparencia. Hay ocasiones en las que algunas de estas pueden tratarse de engaños, sobre todo orientados a los perfiles comerciales, y donde además no se garantiza un salario o jornada específica.

También hay que tener en cuenta si el puesto lleva mucho tiempo sin ser cubierto, debido a que puede ser un indicador de que hay algo de la oferta que no resulta atractivo o no convence a los demás candidatos, y menos cuando son áreas donde no es usual que se presente una alta rotación. Asimismo, cuando se presentan cargos que exigen el cambio de domicilio o constantes viajes de trabajo, hay que analizar si es lo que de verdad se busca, o si por el contrario va a resultar problemático, en especial, para compaginar con la vida familiar.

Finalmente, un trabajo que no ofrezca posibilidades de ascenso dentro de la empresa o que no implique nuevos retos o aprendizajes, no merece la pena a mediano y largo plazo porque el empleado no crecerá profesionalmente ni mejorará su perfil profesional. Aunque la coyuntura no le permita a las personas ser lo suficientemente selectivas para encontrar con facilidad una oferta que se adecue a la perfección con su perfil laboral, tampoco implica que hay que decirle sí a la primera oferta que surja. Ante todo, hay que evaluar que el cargo no comprometan la calidad de vida, el desarrollo profesional y la motivación del empleado.